Gil, citado por Martínez (2007)
define la innovación como la serie de mecanismos y procesos más o menos
deliberados y sistemáticos, por medio de los cuales se intenta introducir y
promocionar ciertos cambios en las prácticas educativas vigentes. Por lo tanto,
las características de las poblaciones de aprendientes del siglo XXI, la
globalización de mercados, los nuevos requerimientos de sector empresarial y la
necesidad de talento humano competitivo y con manejo de herramientas
tecnológicas, requieren una formación de calidad, la cual brinde al aprendiente
la capacidad de interactuar de forma asertiva, de poder trabajar
colaborativamente en su ambiente social y laboral.
Por ende, los aspectos anteriores
hacen que el proceso educativo en su integralidad, se enfrente a nuevos retos y
a la imperante necesidad de adecuar sus ofertas curriculares a dichos
requerimientos y permitir espacios de inmersión de los aprendientes con el
sector empresarial y que interactúen en contextos reales de lo que en un futuro
cercano será su espacio de trabajo.
Martínez (2007) expresa que en la
actualidad los individuos se ven sometidos a un sinnúmero de presiones y buscan
en la educación un refugio para darle solución a sus aspiraciones, personales,
laborales, sociales, de reconocimiento, de autorrealización, entre otros. La
modalidad más utilizada en el proceso de enseñanza y aprendizaje, exige la
presencia de los sujetos en los espacios físicos de las instituciones, lo
anterior limita el contacto efectivo y real de los estudiantes con el sector
empresarial. Ya que este tipo de educación amerita la presencia inmediata del
aprendiente, limitándolo a disponer de poco tiempo para poder desempeñarse
laboralmente.
En este sentido, la tecnología
abre un abanico de posibilidades para ser utilizada y con la facilidad de
aprovechar diversidad de herramientas tecnológicas que facilitan la
implementación de estrategias de enseñanza y aprendizaje que promuevan una
educación más amena, la implementación de trabajo colaborativo que fomente la
formación de un sujeto autónomo. Así mismo, el uso de la tecnología facilita
que el aprendiente sea en gran parte el autor principal de su aprendizaje, el
administrador de su tiempo, que interactúe asincrónica o sincrónicamente con
sus pares, comprenda, a partir de su uso, la variedad de recursos tecnológicos
a los cuales pueden recurrir para ir aprendiendo y desaprendiendo.
Padilla (2014) manifiesta que el uso de las tecnologías de la información y comunicación contribuye a mejorar la equidad y acceso a la educación superior, reduciendo de esta manera las desigualdades y promoviendo una mejor calidad de vida de las personas.
Estimada profesora y compañeros, les comparto este vídeo que permitirá ampliar aún más el tema.
Referencias
Martínez, L. (2007)
Análisis del proceso de innovación y
adaptación de una asignatura al espacio europeo de educación superior.
Barcelona, España: Universidad Autónoma de Barcelona.
Padilla, J. (2014) Tendencias y dificultades para el uso de las
TIC en educación superior. Educación superior, pedagogía flexible, rol docente,
tendencias pedagógicas, uso de las TIC, pág. 20 a 25.

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